Pérdidas provocadas por desastres y estadísticas
Si bien las pérdidas económicas absolutas se concentran en los países de ingreso alto, el costo humano de los desastres recae de forma abrumadora en los países de ingreso bajo y mediano.
Panorámica de 2024
- 320.000 millones de dólares de los Estados Unidos en pérdidas mundiales (Munich Re)
- 180.000 millones de dólares de los Estados Unidos en pérdidas no aseguradas (Munich Re)
- 140.000 millones de dólares de los Estados Unidos en pérdidas aseguradas (Munich Re)
*Las cifras no incluyen los desastres biológicos.
El costo invisible de los desastres Se estima que las pérdidas por desastres cubiertas por seguros ascienden a la impactante cifra de 95.000 millones de dólares de los Estados Unidos, pero esto solo representa la punta del iceberg.
| Cifras | 2024 | 2023 | 2022 | 2021 | 2020 | 2019 |
| Pérdidas mundiales, en miles de millones de dólares (Munich Re) | 320 | 250 | 270 | 280 | 210 | 166 |
| Pérdidas no aseguradas, en miles de millones de dólares (Munich Re) | 180 | 155 | 150 | 160 | 128 | 109 |
| Pérdidas aseguradas, en miles de millones de dólares (Munich Re) | 140 | 95 | 120 | 120 | 82 | 57 |
| Sucesos registrados (CRED) | - | 399 | 387 | 407 | 380 | 505 |
| Defunciones (CRED) | - | 86.473 | 30.704 | 18.274 | 17.664 | 27.199 |
| Personas afectadas, en millones (CRED) | - | 93,1 | 185 | 103,5 | 97,6 | 109,2 |
| Desplazados internos a causa de desastres, en millones (IDMC) | - | 7,7 | 8,7 | 5,9 | 7 | 5,1 |
| Nuevos desplazamientos internos provocados por desastres, en millones (IDMC) | - | 26,4 | 32,6 | 23,7 | 30,7 | 24,9 |
| Personas en situación de inseguridad alimentaria severa provocada por fenómenos meteorológicos extremos, en millones (FSIN) | - | 71.9 [18 países afectados] | 56.8 [12 países afectados] | 23.5 [8 países] | 15.7 [15 países] | 33.8 [25 países] |
Se ha producido un aumento alarmante de la inseguridad alimentaria aguda (en la que la falta de alimentos supone una amenaza inmediata para la vida y los medios de subsistencia) desde 2020. Si bien los conflictos y la fragilidad han sido uno de los principales factores impulsores de esta tendencia, el número de personas que se enfrentan a la inseguridad alimentaria aguda también ha aumentado drásticamente —más del doble—: de 30 millones en 2018 a casi 72 millones en 2023.

Se calcula que en los últimos 30 años se han perdido 3,8 billones de dólares en producción agrícola y ganadera como consecuencia de los desastres, lo que equivale a una pérdida media de 123.000 millones de dólares al año o al 5% del producto interno bruto (PIB) agrícola mundial anual. Los países de ingreso bajo y mediano-bajo sufrieron las mayores pérdidas debido a fenómenos meteorológicos extremos: hasta el 10% de su PIB agrícola. Las pérdidas en los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID) representan alrededor del 7% de su PIB agrícola(Organización para la Alimentación y la Agricultura [FAO], 2023).
En 2020 y 2021 se produjo un exceso de mortalidad de 14,9 millones de muertes, que estuvo asociado con la pandemia de la COVID-19. El exceso de mortalidad incluye las muertes asociadas a la COVID-19 directamente (debido a la enfermedad) o indirectamente (debido al impacto de la pandemia en los sistemas de salud y la sociedad).
Sin embargo, estas pérdidas solo representan la punta del iceberg.

“No se puede gestionar el riesgo de desastres si no se miden las pérdidas”.
Mami Mizutori, Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres
Desastres a pequeña escala y de evolución lenta sobre los que no hay suficientes informes
Cada año se producen decenas de miles de desastres a pequeña escala en todo el mundo, a causa de inundaciones, desprendimientos de tierras, incendios y tormentas. Estos sucesos no figuran en las bases de datos internacionales. Sin embargo, su impacto puede ser tan perjudicial como el de los grandes desastres, puesto que causan muertes, heridos y la pérdida de medios de subsistencia. Un análisis de los registros de 104 países reveló que, entre 2005 y 2017, los desastres pequeños y medianos, localizados y frecuentes causaron el 68% de todas las pérdidas económicas. Estas pérdidas impulsan significativamente la pobreza, ya que suelen ser los hogares y comunidades de bajos ingresos, las pequeñas empresas y los gobiernos locales y nacionales quienes las absorben.
Del mismo modo, las pérdidas derivadas de amenazas de evolución lenta, como las sequías, no siempre se contabilizan en su totalidad. Su efecto suele acumularse lentamente a lo largo de un período prolongado, y sus repercusiones son difíciles de medir. Cuando se añaden los desastres de evolución lenta al panorama de riesgos de la región de Asia y el Pacífico, las pérdidas económicas anualizadas aumentan más del cuádruple, hasta alcanzar los 675.000 millones de dólares; es decir, alrededor del 2,4% del PIB de la región (en comparación con estimaciones anteriores).
Pérdidas indirectas e intangibles
Las pérdidas directas se refieren al impacto físico o estructural causado por el desastre, como la destrucción de infraestructuras a causa de la potencia de vientos fuertes, inundaciones o movimientos del suelo. Los efectos indirectos son los resultados posteriores o secundarios de la destrucción inicial, como las pérdidas por interrupción de la actividad empresarial. Tener en cuenta por completo todas las pérdidas directas, indirectas e intangibles daría lugar a estimaciones de pérdidas mucho más elevadas que los registros de pérdidas directas, los cuales son más fáciles de cuantificar y más habituales.

Pérdida de productividad
Los desastres graves tienen efectos duraderos en la productividad Según un análisis del Banco Mundial, entre 1960 y 2018, los desastres climáticos redujeron la productividad anual una media del 0,5%. Al cabo de tres años, los desastres climáticos graves reducen la productividad laboral en torno a un 7%, principalmente a causa del debilitamiento de la productividad total de los factores.
Los desastres biológicos graves también causan daños persistentes en la productividad. Desde 2000, ha habido cuatro epidemias (síndrome respiratorio agudo severo [SRAS], síndrome respiratorio de Oriente Medio [MERS], ébola y zika) que han tenido efectos negativos considerables y persistentes en la productividad. De hecho, disminuyeron la productividad un 4% al cabo de tres años.
Interrupciones en las cadenas de suministro
El impacto de los desastres locales también puede repercutir en toda la economía mundial. Después de que Puerto Rico sufriera el paso del huracán María en 2017, una gran empresa mayorista de suministros médicos de San Juan no pudo mantener la producción. Como resultado, hospitales en todo Estados Unidos se enfrentaron a una escasez crítica y a un aumento del 600% del costo de las bolsas para tratamientos intravenosos.
Una investigación ha concluido que las pérdidas indirectas transmitidas a lo largo de la red mundial de comercio y abastecimiento constituirán la principal repercusión para la Unión Europea y los Estados Unidos a causa de la intensificación de las inundaciones fluviales causadas por el calentamiento global. En los Estados Unidos, se prevé que las pérdidas directas por inundaciones fluviales rondarán los 30.000 millones de dólares, mientras que las indirectas podrían alcanzar los 170.000 millones de dólares en los próximos 20 años.
Inversión perdida
Los desastres también obligan a desviar fondos de las inversiones para financiar los costos de reconstrucción. Para conocer realmente los costos económicos de un desastre, la contabilidad del crecimiento tiene en cuenta el uso productivo del capital y la innovación. En los Estados Unidos, por ejemplo, los huracanes causaron 306.000 millones de dólares en daños en 2017, y 91.000 millones en 2018. Como resultado, la inversión productiva se desplomó unos 400.000 millones de dólares en total durante dichos años.
Salud mental
Los desastres también repercuten en la salud mental. Las personas cuyos hogares han resultado dañados por tormentas o inundaciones tienen muchas más probabilidades de sufrir problemas de salud mental, como depresión y ansiedad. En el Reino Unido, el costo estimado de las inundaciones para la salud mental se encuentra entre las 1.878 y las 4.136 libras esterlinas por adulto, dependiendo de la magnitud de la inundación.
Educación perdida
Los niños, niñas y jóvenes afectados por desastres suelen faltar a la escuela debido a los desplazamientos, la destrucción de instalaciones o al hecho de que se utilicen edificios escolares como refugios temporales. El cierre de escuelas no solo perjudica la educación, sino que también dificulta la prestación de servicios esenciales en comunidades vulnerables. La pandemia de la COVID-19 ha causado el mayor trastorno de la historia en los sistemas educativos de todo el mundo. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), cerca de 1.600 millones de estudiantes de más de 190 países —el 94% de la población estudiantil mundial— se vieron afectados por el cierre de centros educativos en el punto álgido de la crisis.
Lista de reproducción de videos sobre medición y seguimiento de las pérdidas provocadas por desastres
Otros recursos
- Informes estadísticos sobre desastres
- Fuentes de datos sobre pérdidas provocadas por desastres
- Recopilación de datos sobre pérdidas provocadas por desastres
Informes estadísticos sobre desastres
Fuentes de datos sobre pérdidas provocadas por desastres
Las metas A y B hacen seguimiento al impacto de los desastres en las poblaciones humanas, mientras que las metas C y D registran las pérdidas y daños económicos, sociales y de infraestructuras atribuidos a los desastres. Las metas E, F y G vigilan los avances de los países respecto al desarrollo de estrategias nacionales y locales de reducción del riesgo de desastres, el fortalecimiento de la financiación y la cooperación mundiales, y la mejora de la cobertura y las capacidades de los sistemas de alerta temprana.
Aunque la presentación de informes es voluntaria, se emiten comunicados oficiales a los Estados Miembros para que lo hagan. A fecha de 2023, 159 países presentan informes bajo el mecanismo de seguimiento del Marco de Sendái, y sus productos forman parte de los informes oficiales de las Naciones Unidas sobre los ODS y el Marco de Sendái que el Secretario General de las Naciones Unidas presenta ante la Asamblea General.
Existen disparidades de datos entre las siete metas mundiales de dicho marco; algunas de ellas —por ejemplo, las relativas al impacto humano de la muerte, las personas desaparecidas y la población afectada— han registrado una mejora considerable de la cobertura de datos en los últimos años. El portal analítico mejorado y la lista de indicadores personalizados específicos de cada país van a aumentar aún más el alcance, la calidad y el acervo del mecanismo de seguimiento del Marco de Sendái.
Más información sobre el mecanismo de seguimiento del Marco de Sendái
EM-DAT registra datos sobre sucesos que captan la atención de los medios de comunicación y la ayuda humanitaria y que cumplen al menos 1 de 3 criterios (más de 10 muertos, más de 100 personas afectadas o un llamamiento a la asistencia internacional o declaración de emergencia). Siguen existiendo puntos ciegos en las regiones no anglófonas ni francófonas, y es posible que se produzcan sesgos regionales, ya que los registros dependen de la cobertura y la atención de los medios de comunicación internacionales o de los asociados humanitarios. La mayoría de los registros carecen de datos sobre el impacto económico, y hace falta un desglose por sectores de las pérdidas económicas, especialmente en los países de ingreso bajo. Para ofrecer más información sobre las variables, la estructura de los datos y las fuentes, la documentación de EM-DAT se ha actualizado recientemente y ahora es de fácil acceso
La mayoría de las bases de datos —que fueron puestas en marcha en la década de 1990 por investigadores y posteriormente actualizadas en 2017 por la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) para DesInventar Sendai— son ahora propiedad de los gobiernos, y los países las han utilizado durante decenios para registrar datos oficiales procedentes de gobiernos locales, evaluaciones posdesastre y registros de departamentos sectoriales.
DesInventar es útil para analizar tendencias (frecuencia por amenaza, tipo de impacto, etc.) a escala nacional y subnacional o para obtener una imagen detallada del impacto de un suceso. Se puede acceder a los resultados en forma de resumen o mediante opciones sencillas de consulta por zona geográfica, amenaza o tipo de impacto.
Sin embargo, la base de datos no es adecuada para realizar comparaciones entre países o para la suma de totales mundiales, ya que los países actualizan los datos en momentos diferentes, incluso con carácter retroactivo. Los gestores de las bases de datos de los países han utilizado, a lo largo de los años, diferentes clasificaciones personalizadas de las amenazas y han seguido definiciones de desastre, normas de metadatos y protocolos de registro distintos en cada país, por lo que la suma y la comparación de varios países es un proceso complejo que no se recomienda llevar a cabo a quienes no estén familiarizados con la estructura de los datos y la gobernanza de las bases de datos particulares de cada país. Basándose en las necesidades emergentes, UNDRR se está asociando con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) para diseñar un [#$dp117]nuevo sistema de seguimiento de pérdidas y daños.[#$dp118]Ver la base de datos gestionada por UNDRR[#$dp119]Ver las actualizaciones de los países de América Latina