Del diálogo a la implementación: cómo el Memorando de Entendimiento UE–ALC está convirtiendo el compromiso político en acciones coordinadas para la gestión del riesgo de desastres
En junio de 2025, durante la Plataforma Global de UNDRR para la Reducción del Riesgo de Desastres (GP2025) en Ginebra, socios de Europa, América Latina y el Caribe se reunieron para el Segundo Diálogo de Alto Nivel entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe (ALC) sobre Preparación y Gestión del Riesgo de Desastres. La reunión marcó un hito para un marco de cooperación que ha venido ganando impulso silenciosamente durante el último año: el Memorando de Entendimiento sobre cooperación en el ámbito de la gestión integral del riesgo de desastres entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe.
En GP2025, el diálogo ofreció un espacio estructurado para revisar lo logrado durante el primer año de implementación del Memorando y acordar prioridades para la siguiente fase. También resaltó cómo el liderazgo y la articulación estratégica de los signatarios del MoU se están traduciendo en acciones e impactos a través del mecanismo de coordinación del Memorando: una Secretaría Técnica rotativa, un plan de implementación y un calendario creciente de actividades conjuntas.
Un marco de cooperación moldeado por un riesgo compartido
El riesgo de desastres está aumentando en todas las regiones, impulsado por el cambio climático y la acumulación de vulnerabilidades. América Latina y el Caribe es una región en la que 1,534 desastres afectaron a aproximadamente 190 millones de personas entre 2000 y 2022, mientras que Europa sigue experimentando impactos significativos derivados de fenómenos extremos impulsados por el clima. En ambas regiones, estas realidades configuran la carga operativa diaria de las autoridades nacionales de gestión del riesgo, las exigencias impuestas a los sistemas de respuesta y la presión a largo plazo sobre los presupuestos públicos y los avances en desarrollo.
Ante este contexto, el Memorando de Entendimiento UE–ALC fue concebido como una plataforma para fortalecer la cooperación en todo el ciclo de la gestión del riesgo de desastres, vinculando la prevención y la preparación con las capacidades de respuesta, la recuperación temprana, la resiliencia y la adaptación al clima, y reforzando su alineamiento con el Marco de Sendai y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El Memorando fue firmado en Barbados el 15 de mayo de 2024 por la Unión Europea, tres organizaciones intergubernamentales de la región: la Agencia Caribeña para el Manejo de Emergencias en Desastres (CDEMA), el Centro de Coordinación para la Prevención de Desastres en América Central y República Dominicana (CEPREDENAC) y la Secretaría General de la Comunidad Andina (SGCAN), y por los países de Chile, Cuba y México, con UNDRR y la CELAC como testigos de honor.
Desde el principio, el Memorando fue diseñado para ser práctico: un marco innovador que respalda la interacción regular, facilita la identificación eficaz de prioridades compartidas y crea una plataforma común para la cooperación técnica y el intercambio de conocimientos, con la flexibilidad necesaria para conectar a los signatarios con oportunidades y alianzas a medida que surgen.
El mecanismo detrás del mensaje: una coordinación que sostiene el impulso
La estructura organizacional del Memorando ha sido clave para garantizar una transición fluida del acuerdo a la acción en un corto período de tiempo. Una Secretaría Técnica, liderada por la Unión Europea y UNDRR y complementada por dos miembros rotativos (una organización intergubernamental y un país), apoya el seguimiento entre los signatarios, convoca intercambios y mantiene actualizado el plan de implementación conforme evolucionan las prioridades.
Durante su primer año, los roles rotativos de la Secretaría fueron ejercidos por CDEMA y Chile. Actualmente, la co-dirección está a cargo de Cuba y CEPREDENAC, una transición que refuerza el modelo de liderazgo compartido del Memorando entre subregiones y contribuye a mantener la continuidad más allá de eventos puntuales.
En términos prácticos, el Plan de Implementación del Memorando traduce este modelo de coordinación en un programa de trabajo claro, organizado en torno a las áreas de cooperación establecidas en el MoU:
- Fortalecimiento de las capacidades de respuesta, incluidas las capacidades técnicas de las autoridades de protección civil y gestión del riesgo de desastres, así como la coordinación subregional y regional en situaciones de emergencia;
- Fortalecimiento de las capacidades de prevención, preparación y recuperación temprana, incluyendo pronóstico, monitoreo y herramientas compartidas como mapeo, protocolos y planificación de contingencias;
- Intercambio de conocimientos, experiencias y buenas prácticas mediante conferencias, oportunidades de capacitación y canales de comunicación que mantienen activa la cooperación.
GP2025: punto focal del Diálogo de Alto Nivel
El Segundo Diálogo de Alto Nivel de Políticas en GP2025 fue diseñado como un punto de control con un propósito práctico: hacer un balance de la implementación hasta la fecha, consolidar el respaldo político e identificar rutas concretas para fortalecer la cooperación.
Las discusiones se centraron en tres líneas interconectadas:
- Primero, la implementación y el seguimiento. Los participantes revisaron cómo el plan de implementación del Memorando ya había generado un calendario creciente de actividades y cómo la Secretaría podía mantener el impulso de la coordinación, incluso mediante intercambios plenarios regulares y un seguimiento específico de los temas prioritarios.
- Segundo, la cooperación técnica. El diálogo destacó oportunidades para profundizar la colaboración en materia de prevención y preparación, incluida la acción anticipatoria y los sistemas de alerta temprana, así como para ampliar el acceso a herramientas prácticas y a fortalecimiento de capacidades para los signatarios y sus socios.
- Tercero, el financiamiento y las alianzas. Un tema recurrente fue cómo vincular las prioridades de cooperación con opciones de financiamiento concretas y alianzas estratégicas, incluyendo la participación de instituciones financieras internacionales e iniciativas regionales que pueden contribuir a ampliar la inversión informada por el riesgo.
Tal como señalaron en sus intervenciones los miembros salientes de la Secretaría rotativa, el progreso durante el primer año se midió en resultados concretos:
“Nos enorgullece informar que este no es un Memorando que queda en un estante”, destacaron CDEMA y Chile en su reflexión conjunta sobre el primer año de implementación.
Principales hitos y logros de la implementación
Cuando el Memorando fue firmado en Barbados en mayo de 2024, UNDRR y DG ECHO subrayaron conjuntamente la necesidad de fortalecer la cooperación a medida que los riesgos se intensifican a través de las fronteras. Desde entonces, el plan de implementación del MoU ha permitido organizar el trabajo en materia de prevención, preparación, respuesta y recuperación temprana, al mismo tiempo que mantiene a los signatarios conectados mediante un canal de coordinación compartido.
Los hitos que se presentan a continuación reflejan la trayectoria hasta la fecha, comenzando con el primer año de implementación (mayo de 2024 – mayo de 2025) y extendiéndose hacia los desarrollos clave a finales de 2025 y principios de 2026.
1) Impulso inicial: prioridades de preparación y coordinación operativa (mayo a junio de 2024)
En los primeros meses tras la firma del Memorando, DG ECHO convocó talleres para ayudar a definir estrategias destinadas a mejorar la preparación ante desastres y la respuesta de emergencia: uno para el Caribe (16 de mayo de 2024) y otro para Centroamérica y México (18–19 de junio de 2024). Estos intercambios ayudaron a establecer desde temprano las prioridades de preparación y crearon canales de seguimiento más claros con autoridades regionales y nacionales.
Un mes después, la cooperación también se reforzó a través de espacios ya establecidos de protección civil. En el Foro de Protección Civil de la UE (4–5 de junio de 2024, Bruselas), más de 1,500 actores (incluidos gobiernos, autoridades de protección civil, primeros respondedores, comunidad científica y sector privado) se reunieron para intercambiar lecciones aprendidas y fortalecer redes relevantes para la preparación y la respuesta.
2) Convertir herramientas en capacidad operativa: capacitación y seguimiento de Copernicus (desde julio de 2024)
Una línea concreta de cooperación se ha centrado en fortalecer la capacidad de las autoridades regionales y nacionales para trabajar con Copernicus (el programa de observación de la Tierra de la UE), de modo que los servicios basados en satélites puedan apoyar la preparación, la respuesta y la planificación de la recuperación.
Uno de sus primeros hitos fue la capacitación virtual del 8 de julio de 2024, con contribuciones técnicas del Centro de Coordinación de la Respuesta a Emergencias (ERCC) de DG ECHO, la Agencia Espacial Europea y el Centro Común de Investigación. El enfoque fue práctico: no solo qué servicios existen, sino cómo pueden activarse y utilizarse.
Este trabajo continuó a lo largo de 2025 como parte de un programa de capacitación más amplio. La primera capacitación presencial se llevó a cabo en Bogotá (24–28 de marzo de 2025) sobre teledetección aplicada al riesgo de inundaciones, con la participación de signatarios del MoU, incluidos CEPREDENAC y México, seguida de capacitaciones adicionales previstas para el Caribe y Centroamérica
3) Preparación ante incendios forestales y aprendizaje mutuo (2024–2025)
El riesgo de incendios forestales se convirtió en un tema visible de cooperación en 2024, combinando apoyo operativo a la respuesta con aprendizaje compartido. En 2024, varios incendios forestales de gran magnitud activaron el apoyo de la Unión Europea a través del Mecanismo de Protección Civil de la Unión, incluidos eventos en Guatemala, Ecuador, Bolivia y Chile, lo que ilustra cómo las capacidades de preparación y respuesta dependen cada vez más de mecanismos de apoyo interregional cuando los impactos se intensifican.
El aprendizaje mutuo también avanzó a través de plataformas políticas y técnicas. En noviembre de 2024, un Diálogo Regional de Políticas del Banco Interamericano de Desarrollo celebrado en Santiago de Chile reunió a actores clave para fortalecer alianzas y la cooperación internacional en la lucha contra incendios forestales en el contexto del cambio climático, incluyendo discusiones sobre lecciones aprendidas de la ayuda mutua y opciones para fortalecer los mecanismos de asistencia.
4) Alinear prioridades a través de foros regionales (octubre–diciembre de 2024)
La cooperación también avanzó a través de plataformas regionales consolidadas de gestión del riesgo de desastres. En octubre de 2024, el VII Foro sobre Políticas de Gestión Integral del Riesgo de Desastres (PCGIR) en Centroamérica (Ciudad de Guatemala, 10–11 de octubre) reunió a autoridades y socios para discutir la implementación en línea con el Marco de Sendai y el Plan Regional de Gestión Integral del Riesgo de Desastres 2024–2030.
En diciembre de 2024, un evento paralelo cerrado para los signatarios del Memorando, realizado durante la 13.ª Conferencia del Caribe sobre Gestión Integral del Riesgo de Desastres (San Cristóbal y Nieves, 2–6 de diciembre), representó un hito práctico de coordinación. Presidida por CDEMA, la sesión ayudó a validar las áreas prioritarias para el plan de acción (sistemas de alerta temprana, infraestructura resiliente y manejo de incendios forestales) e identificó acciones de seguimiento concretas, incluidas capacitaciones técnicas y vínculos con iniciativas como Alertas Tempranas para Todas las Personas y acción anticipatoria
5) Cooperación puesta a prueba por eventos reales: impactos de huracanes y apoyo a la respuesta (2024–2025)
Los huracanes reforzaron por qué la cooperación en preparación es fundamental. Durante el huracán Beryl, uno de los huracanes categoría 5 más tempranos registrados en el Atlántico, la Unión Europea activó el mapeo rápido de Copernicus el 2 de julio y produjo 15 mapas para apoyar la respuesta de emergencia, junto con medidas de asistencia humanitaria para atender necesidades urgentes. Este tipo de apoyo operativo demuestra cómo los servicios técnicos y los mecanismos de respuesta pueden complementar las capacidades nacionales y regionales durante eventos de gran magnitud.
6) Un punto de control político con un propósito de implementación: GP2025 (junio de 2025)
Como se destacó anteriormente, el Segundo Diálogo de Alto Nivel UE–ALC durante GP2025 en Ginebra representó un momento clave para revisar los avances del primer año y confirmar las prioridades para la siguiente fase. Reforzó la transición de la conversación a la implementación, destacando dos líneas centrales para el periodo venidero: una cooperación técnica más sólida en materia de preparación y acción anticipatoria, y rutas más claras para la creación de alianzas y el financiamiento informado por el riesgo.
7) Reunión plenaria y alianzas estratégicas (diciembre de 2025)
El 16 de diciembre de 2025, los signatarios del Memorando se reunieron en sesión plenaria para revisar los avances y alinear las prioridades para 2026, incluyendo sistemas de alerta temprana, acción anticipatoria, financiamiento para la gestión integral del riesgo de desastres, manejo integrado del fuego y mecanismos de coordinación para la asistencia humanitaria. La sesión también aportó una perspectiva concreta sobre alianzas y financiamiento dentro del espacio del Memorando: el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentó su programa de impacto regional Ready and Resilient Americas, destacando áreas de alineación con los temas prioritarios del Memorando y posibles oportunidades de colaboración con los signatarios.
Prioridades e hitos para 2026
Como resultado de los esfuerzos de los actuales co‑líderes de la Secretaría Técnica, CEPREDENAC y Cuba, el plan de implementación del Memorando ha organizado la siguiente fase de cooperación y ejecución en torno a siete líneas de trabajo prioritarias: sistemas de alerta temprana; acción anticipatoria; pérdidas y daños; financiamiento para la gestión integral del riesgo de desastres; manejo integrado del fuego; mecanismos de coordinación para la asistencia humanitaria; y gestión de recursos para apoyar la implementación. Esta focalización temática no solo profundiza en prioridades regionales clave para los signatarios, sino que también facilita una coordinación más ágil y sinergias con otros actores estratégicos.
En este sentido, el 18 de marzo de 2026 se llevó a cabo un diálogo UE–ALC sobre cooperación regional en el marco del Foro Consultivo de CEPREDENAC de la Política Centroamericana de Gestión Integral del Riesgo de Desastres (PCGIR), celebrado en Panamá. El Foro reunió a autoridades y socios a través de un programa de tres días que combinó sesiones de alto nivel y técnicas, y proporcionó un espacio para vincular los temas prioritarios de gestión del riesgo en Centroamérica con una cooperación regional más amplia. Más allá del espacio dedicado específicamente a impulsar la cooperación UE–ALC en el marco del Memorando, los signatarios participaron en diversas sesiones temáticas del Foro PCGIR, en línea con uno de los objetivos más amplios del Memorando: aumentar el intercambio de experiencias y conocimientos en toda la región para apoyar el fortalecimiento de capacidades en preparación ante desastres y la reducción del riesgo en general.
El diálogo específico del MoU UE–ALC sobre el fortalecimiento de la cooperación brindó una oportunidad para promover el incremento de alianzas estratégicas directas en torno a las áreas temáticas prioritarias. Además de los signatarios del Memorando, la participación incluyó a cerca de 50 representantes de alto nivel y técnicos provenientes de instituciones regionales y nacionales de Centroamérica y otros lugares, socios de ECHO, el sistema de las Naciones Unidas, el Movimiento de la Cruz Roja, donantes, instituciones financieras internacionales y otros actores. Con un énfasis en la acción concreta más que en el proceso, los participantes identificaron acciones específicas en curso que podrían vincularse más directamente con la implementación del Memorando, ya sea profundizando iniciativas existentes en áreas concretas o aumentando la capacidad mediante la ampliación de iniciativas a otras subregiones y países.
En conjunto, el Plan de Implementación del Memorando, ahora más focalizado, y los resultados del reciente diálogo celebrado en el Foro PCGIR contribuirán a definir el calendario de 2026: acordar qué acciones impulsar, coordinar intervenciones catalíticas en cada tema y avanzar en las actividades conjuntas y alianzas que se llevarán a cabo durante el año.